A pesar de que el compromiso inicial apuntaba a una entrega rápida tras la demolición en 2025, el puente ejidal de San Lucas Cuauhtelulpan sigue bajo la sombra del retraso. La obra permanece cerrada al tránsito vehicular y carece por completo de luminarias, lo que genera un entorno de inseguridad al caer la noche. Ante la falta de una vía formal, peatones y motociclistas se ven obligados a saturar un pequeño puente peatonal ubicado a un costado, arriesgándose en una estructura que no fue diseñada para el flujo constante de vehículos motorizados mientras esperan la apertura definitiva hacia Panotla.
Foto//Texto: Héctor LORENZO//Agencia- TlaxcalaRoja








